Un nuevo dispositivo permite mejorar la calidad de imagen de
las ecografías
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ecografía es una prueba que se utiliza para el diagnóstico y control médico y
que se basa en los ultrasonidos (US), es decir, utiliza ondas sonoras para
crear una imagen. Su uso está ampliamente extendido en la clínica al ser un
procedimiento no invasivo, rápido, fácil y económico para extraer información
médica relevante.
Investigadores
del Laboratorio de Procesado de Imagen (LPI) de la Universidad de Valladolid,
en España, han trabajado en la última década en mejorar la calidad de estas
imágenes ecográficas. Para ello, pusieron en marcha el proyecto Selene, a
través del cual han desarrollado un método y un dispositivo capaz de “refinar”
la calidad de imagen de los ecógrafos.
El
trabajo centró la tesis doctoral del investigador Gonzalo Vegas
Sánchez-Ferrero, quien actualmente es Advanced Fellow del Consorcio M+VISION
entre la Comunidad de Madrid y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT,
por sus siglas en inglés), y desarrolla su labor en el Brigham and Women's
Hospital de Boston, dentro del grupo Applied Chest Imaging Laboratory
Laboratory (ACIL) de la Harvard Medical School, en colaboración con el
Biomedical Image Technologies (BIT) de la Universidad Politécnica de Madrid.
Como
explica, la ecografía o imagen por ultrasonidos (US) “es probablemente la
modalidad de imagen diagnóstica más extendida en el contexto médico,
principalmente por su bajo coste y su carácter no radiante”. No obstante, es
especialmente ruidosa y produce imágenes con un patrón granular denominado
speckle que reduce su resolución.
“Los
investigadores en imagen médica de ultrasonidos son plenamente conscientes del
efecto indeseable del ruido y llevan varias décadas trabajando en su
caracterización y su reducción. Se han realizado importantes avances en este
campo y se han desarrollado numerosos filtros de reducción de ruido con mayor o
menor éxito pero, lamentablemente, los protocolos médicos aún no incluyen la
aplicación de estos filtros”, detalla.
El
principal motivo es que el speckle es un patrón producido por la propia física
de adquisición de los ultrasonidos. Depende, entre otros factores, de las
características del tejido que está siendo estudiado, de modo que un análisis
adecuado del speckle “puede aportar información muy valiosa para fines
diagnósticos”.
Así,
el personal médico prefiere conservar la textura granular, a pesar de que
dificulta el análisis anatómico y funcional en ecografías, y a su vez encuentra
muy deseable mejorar la calidad de la imagen para facilitar el potencial diagnóstico.
“Esta aparente paradoja evidencia las dificultades que hay en la comunicación
entre el ámbito tecnológico y el ámbito médico, pues los investigadores en
imagen han proporcionado filtros de reducción de ruido en ultrasonidos,
mientras que los facultativos no los aplican por miedo a perder información
diagnóstica relevante”.
El
proyecto Selene trata de resolver esta problemática, proponiendo un dispositivo
y un método de filtrado y realce de imágenes de ultrasonidos que preserva
información diagnóstica. Por un lado, el sistema permite la caracterización de
tejidos de interés diagnóstico, que pueden ser seleccionables por el usuario.
“La selección de los tejidos de interés se puede realizar de forma automática
(por defecto) o manual, según se prefiera, dando al facultativo la posibilidad
de interactuar con la imagen en tiempo real. Este objetivo de selección dota al
método de gran versatilidad en función del fin diagnóstico de la imagen”,
detalla el investigador. Por otro lado, es capaz de realizar un realce
selectivo con la preservación de detalles diagnósticos para imágenes 2D, 3D y
4D, en tiempo real, lo que pretende facilitar la incorporación de Selene en la
práctica clínica diaria.
El
dispositivo se encuentra en estos momentos en fase de solicitud de patente
internacional. El equipo de investigadores está desarrollando el primer
prototipo comercial y diseñando el ensayo clínico para demostrar la mejora
diagnóstica que se produce al emplear Selene.
Por
el momento, el sistema se ha probado en una clínica de Valladolid y ha obtenido
unos buenos resultados preliminares. “Los estudios cuantitativos han mostrado
que en imágenes de ultrasonidos intravasculares, Selene ofrece mejores
resultados en términos de contraste y preservación de información diagnóstica”,
apunta el investigador.
El
proyecto Selene ha obtenido el Premio Prometeo 2014 que otorga la Fundación
General de la Universidad de Valladolid (FUNGE) para el desarrollo de
prototipos orientados al mercado, así como el primer Premio Vivero Universitario
de Promotores Empresariales en su edición de 2014, un galardón promovido por la
Consejería de Educación, a través de la Fundación Universidades y Enseñanzas
Superiores de Castilla y León (Fuescyl), con el patrocinio de la División
Global Santander Universidades. Asimismo, la tesis doctoral de Gonzalo Vegas
Sánchez-Ferrero fue Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de
Valladolid en 2013 y finalista a la mejor Tesis Doctoral en Tecnologías de la
Información y las Telecomunicaciones del Colegio Oficial de Ingenieros de
Telecomunicación, también ese año.
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